Algún día vendrás. O mejor dicho, sobrevendrás como un chaparrón en agosto, sin darme tiempo para sacar el paraguas ni bajar a la tierra. No sabré decirte que te quedes, no hará falta que lo haga. No habrá que pedirte que me acompañes, tampoco tendré que preguntarte de dónde eres. No sabremos todo de antemano, ni a dónde vamos ni por qué vamos por el sendero que pisamos. No hará falta saberlo todo, aprenderemos recordando juntos. A volar, a respirar, a mirar, a escuchar, a hacer el amor, a sentir, a callar. A ser.
Algún día vendrás. Y no querré decirte que te vayas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario