¿Por qué a veces nos chocan los recuerdos inexistentes al ver las fotos que no tienen nada que ver con nuestra propia vida, y queremos que sí tengan algo que ver con ella?
Cuando el tema llega a lo de la familia, yo tengo ganas de hacerme un personaje de las películas que no se cansan de atiborrarnos de las imágenes de la vida fácil y despreocupada. O más bien vivir un rato en una de las fotos que ponen en los marcos por vender antes de que estén reemplazadas por nuestros recuerdos. La imágen típica en estos marcos es una familia feliz y sonriente, un padre, una madre, dos hijos. Trivial. Inmóvil. Mentirosa.
He escuchado que los padres son como una lotería. Si se gana, se suele decir "Joer, pero si no he hecho nada en absoluto, qué suerte, la verdad es que no me lo esperaba". Y si no, pues, la vida sigue. Un poco menos mágica, algo más dura, con sus lecciones y sus altibajos. Pero de vez en cuando nos preguntamos, "Y si la hubiera ganado esta lotería, qué habría sido de mí?".
Querido amigo, vuelvo a ver la foto y me hace creer que tú sí has ganado la lotería. Y al imaginarme estar a tu lado en esta foto me da un vuelco el corazón. De pronto me pasa por la mente, "Y los que vienen después de mí, ganarán la lotería?".
Aún queda por contestar. Estoy esperando la casualidad de mi vida. Quizá la más grande.
Me gusta. Pero no tengo nada que decir. Solo que me gusta.
ResponderEliminarMe gusta que te guste, siempre un placer saber que a alquien le interesa lo que escribes
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